MENTIRAS VERDADERAS - MV
Parte 1
Pensaba en qué escribir y justo cuando me decidía recibí una alerta de las “buenas prácticas” en RS y los recientemente publicados “Informes de Sostenibilidad” del año 2012 (de informes tienen poco…a estas alturas, ya casi en 2014, son periódicos de ayer).
Pensando en las iniciativas de RS que despliegan cada vez más organizaciones recaí en que muchas (aunque tienen buenas intenciones) pues no son más que MENTIRAS VERDADERAS. ¿Por qué? Porque si bien son acciones de RS no logran consolidarse como gestiones de alto valor para la organización y por lo tanto para sus grupos de interés.
Uno de los aspectos que solemos encontrar en las páginas web, informes de sostenibilidad y otras herramientas de comunicación de las organizaciones:
“Yo promuevo la gestión de RS en mi cadena de proveedores. El 100% de mis contratos incluyen cláusulas de respeto de los DDHH” - Gran MENTIRA VERDADERA
Lo que solemos hacer como organizaciones es plantear unos lineamientos que promuevan que los proveedores cumplan con ciertos estándares o requisitos mínimos de actuación (no necesariamente verificados o auditados) y por su puesto incluir en los contratos alguna cláusula de cumplimiento de DDHH. De gestión, pues esto tiene poco, puede ser un primer paso pero hay muchas otros temas que mirar de manera más estratégica.
Si esto no es gestionar, entonces ¿qué es?
Como en cualquier proceso de gestión lo primero que hay que hacer es entender el contexto, determinar los impactos, riesgos y expectativas de los actores para luego establecer objetivos estratégicos y acciones que permitan alcanzar estos.
El problema radica en que nos hemos olvidado que la RS tiene como base fundamental el engagement con los grupos de interés, es decir el reconocimiento, vinculación y relación con el otro. Nos hemos limitado a identificar qué acciones o iniciativas desarrollar para que los proveedores cumplan mis estándares de gestión sin involucrarlos necesariamente en este proceso y sin determinar e impulsar una gestión responsable para con ellos. Por ejemplo, ¿nos hemos preguntado qué genera más impacto y cuáles son los principales riesgos en un país como el nuestro, donde el 98% del sector empresarial está compuesto por mypes?
Paralelamente al establecimiento de lineamientos para que estas empresas proveedoras mejoren su gestión de sostenibilidad, ¿les hemos transmitido cuál es el enfoque de RS de mi organización y por qué la importancia de trabajar bajo esta mirada? ¿En vez de plantear indicadores de RS a la cadena de proveedores nos lo hemos planteado nosotros mismos en nuestra gestión de compras?
Muchas personas con las que trabajo me oyen decir siempre el mismo discurso: los típicos indicadores de gestión de compras como n° de facturas pagadas en plazo, no aportan ningún valor ni dan cuenta de los principales riesgos e impactos de mi negocio. Si el punto crítico de mi relación con los proveedores se encuentra más bien en los tiempos que me tomo para generar la orden de compra, proceso que permite presentar la factura, y que en verdad podría tomar más de 30, 60 o 90 días, la pregunta relevante es ¿cómo hacen las mypes para subsistir mientras tanto?